El verano en Berisso atraviesa un clima de profunda inquietud ante la aparente decisión municipal de no llevar a cabo los tradicionales Siete Domingos de Folclore.
Este evento, que tiene su sede en el anfiteatro Hugo del Carril de la Plaza 17 de Octubre, ubicada en 164 y 26, representa mucho más que un simple festival; es un pilar de la identidad local que nació a principios de los años 80. En sus orígenes, la iniciativa surgió del esfuerzo comunitario de los vecinos del Barrio Obrero, quienes organizaban estos encuentros con el objetivo de recaudar fondos para mejorar el estado de las calles. Con el correr de las décadas, aquella necesidad material se transformó en un faro cultural de entrada libre y gratuita, hoy organizado formalmente por la Dirección de Cultura municipal.
Cada año, la propuesta se consolida como una celebración de las identidades populares donde convergen niños, jóvenes, familias y adultos mayores. El ritual es inconfundible: cientos de personas llegan con sus reposeras y el mate para disfrutar de shows musicales de artistas locales y nacionales, grupos de danzas y un variado patio de comidas.
Generalmente, el ciclo inicia entre enero y febrero, extendiéndose por siete jornadas consecutivas (el rezabaile) donde el baile y las actividades populares se mantienen hasta entrada la noche.
Se trata de un espacio de convivencia intergeneracional que ha sido reconocido por el Honorable Concejo Deliberante por su invaluable trayectoria, contando históricamente con la participación de figuras reconocidas del folclore argentino.
Sin embargo, la falta de anuncios oficiales para la presente temporada ha encendido las alarmas. El malestar se ve potenciado por los antecedentes recientes, ya que el año pasado la Fiesta del Provinciano fue suspendida por motivos que la comunidad calificó como «raros», alejados de cualquier contingencia climática.
En este contexto, el silencio administrativo actual sugiere que el Municipio no tendría intenciones de cumplir con la tradición este año, privando a la familia berissense, la misma que no puede veranear en la Costa, ni trasladarse a los Grandes Festivales Nacionales, de una de sus propuestas más destacadas y dejando al anfiteatro Hugo del Carril sin el brillo de su fiesta más emblemática.




