La Unión Tranviarios Automotor (UTA) y las cámaras empresarias de transporte no lograron alcanzar un acuerdo salarial en la última audiencia, lo que mantiene en vilo la prestación del servicio de colectivos en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
Tras un encuentro sin resultados positivos, las partes decidieron pasar a un cuarto intermedio y volverán a verse las caras el próximo viernes 30 de enero a las 11 en la Secretaría de Trabajo, en lo que será un intento decisivo por evitar el primer paro de actividades del año.
Desde el gremio que conduce Roberto Fernández calificaron la situación económica de los choferes como «delicada» y advirtieron que la realidad del sector no admite más dilaciones ni respuestas evasivas.
Según manifestaron fuentes sindicales, las empresas reconocen el pedido salarial como viable pero aseguran no contar con los fondos suficientes para afrontarlo. En este contexto, la UTA dejó en claro que, de no firmarse una recomposición económica en la reunión del viernes, se anunciarán medidas de acción gremial de forma inmediata.
Por su parte, el sector empresarial justificó la falta de una propuesta concreta aludiendo a una crisis financiera y operativa de extrema gravedad. Mientras los empresarios aseguran estar en un escenario crítico, el sindicato cuestionó que la oferta presentada ronda apenas el 1%, una cifra que consideran insuficiente frente al aumento del costo de vida y los constantes incrementos mensuales en el valor del boleto que abonan los pasajeros.
La resolución del conflicto queda ahora supeditada a lo que ocurra en la audiencia del viernes, fecha límite impuesta por el gremio para evitar el cese de servicios.




