Una joven de 18 años residente en la localidad de Berisso presentó una grave denuncia ante la Justicia tras ser víctima de un sistemático asedio virtual y extorsión sexual. El caso, que ha generado gran conmoción en la región, involucra la difusión de archivos íntimos en plataformas digitales como Instagram y WhatsApp, lo que derivó en la intervención de la UFI N° 3 de La Plata bajo la carátula de Averiguación de Ilícito.

​La investigación detalla que el hostigamiento comenzó en el mes de abril a través de un perfil falso en Instagram que, tras ser rechazado por la víctima, inició una fase de amenazas directas mediante el envío de extractos de videos privados. Según la declaración de la denunciante, dicho material audiovisual había sido compartido años atrás únicamente con una ex pareja, cuando ella apenas tenía 15 años.

La situación escaló cuando los agresores, utilizando maniobras de engaño, lograron obtener el contacto telefónico de la joven para trasladar el acoso a la aplicación de mensajería WhatsApp.

​El modus operandi revelado por las autoridades expone una compleja red de alcance internacional, ya que la víctima recibió mensajes intimidatorios desde líneas telefónicas con prefijos pertenecientes a México, República Dominicana y España. En estas comunicaciones, los extorsionadores afirmaron formar parte de grupos de chat dedicados a la distribución de contenido sexual, asegurando que el material de la joven ya estaba circulando en dichas plataformas.

Un elemento que agrava significativamente el cuadro legal es la aparición de una fotografía de la víctima cuando tenía 15 años, lo que implica la tenencia y difusión de material de una persona menor de edad al momento de la captura.

​A pesar de los intentos de la joven por bloquear a los acosadores e intimar a los administradores de los grupos al cese de la difusión bajo advertencia de acciones legales, el hostigamiento se reactivó de manera coordinada desde distintas numeraciones extranjeras.

Ante este escenario, la fiscalía platense ha dispuesto el inicio de una ingeniería de rastreo tecnológico. El foco de la pesquisa se centrará ahora en el análisis de metadatos y la trazabilidad de las conexiones para intentar identificar a los responsables detrás del anonimato digital.

​Este hecho se registra en un contexto de creciente preocupación por la ciberseguridad y la existencia de mercados negros de contenidos íntimos. Mientras avanza la causa en la Comisaría Segunda de Berisso, los peritos informáticos trabajan en los registros de tráfico para determinar el origen de esta red de extorsión que ha vulnerado la privacidad de la denunciante de manera transnacional

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *