En el marco de la decimoquinta jornada del Torneo de Primera B, Villa San Carlos cayó 1 a 0 en su visita al Estadio Pablo Comelli frente a Talleres de Remedios de Escalada.

Para el conjunto local, Eugenio Olivera aprovechó un descuido de Tomás Akimenco y, con picardía, remató al arco.En el intento por despejar, Antonio Martínez terminó desviando la pelota y convirtiendo en su propia valla.

Los dirigidos por Pablo Miranda realizaron un buen primer tiempo, donde mostraron pasajes de juego colectivo y asociaciones interesantes. Sin embargo, en el complemento todo cambió y el rendimiento se fue diluyendo: el equipo cedió la tenencia de la pelota y el protagonismo del partido.

Por su parte, el conjunto conducido por Lucas Licht alcanzó su segundo triunfo consecutivo y el cuarto encuentro seguido sin recibir goles. De esta manera, se posiciona en el quinto lugar con 25 unidades, quedando a seis puntos de Villa Dalmine, líder del certamen.

En cambio, el elenco de Berisso continúa complicado en la tabla: quedó con 12 puntos en la antepenúltima posición y deberá esperar que Argentino de Quilmes no sume de a tres en su compromiso de mañana.

En el primer tiempo, el encuentro tuvo distintos matices, aunque el más marcado fue la intensidad con la que se jugó. Hasta los 30 minutos, el partido se disputó de arco a arco, sin un claro dominador y con aproximaciones de ambos lados, aunque sin demasiada profundidad como para inquietar seriamente a los arqueros.

Luego de ese tramo, el juego se volvió más trabado y táctico, situación que apenas se sostuvo algunos minutos, porque la primera acción realmente clara llegó en los pies de Samaniego. El atacante controló en el borde del área grande y sacó un verdadero “latigazo” que tenía destino de ángulo, pero apareció Tomás Akimenco con una gran intervención para enviar la pelota al córner.

Minutos más tarde respondió el conjunto villero con una buena interveción colectiva: la jugada nació por el sector izquierdo con Simón Cañete, que descargó para Franco Mussis; el mediocampista tocó corto para Acosta, quien lanzó el centro para Melillo.

El delantero la bajó dentro del área para Rodrigo Salinas, pero cuando el atacante se disponía a rematar apareció Mauro Casoli para ahogarle el grito de gol.
Tras esas dos situaciones claras, el cierre de la primera etapa mostró mejor plantado al conjunto local, que terminó manejando con mayor claridad los últimos minutos del partido

En el complemento, todo quedó a pedir del conjunto tallarin. El equipo dirigido por el ex Villa San Carlos, Lucas Licht, tomó definitivamente el control del partido, mientras que el Celeste de Berisso se replegó demasiado cerca de su arco y perdió presencia en la mitad de la cancha.

Con el correr de los minutos, Tomas Akimenco comenzó a transformarse en una de las figuras del encuentro y la defensa armó un verdadero muro difícil de quebrar. Sin embargo, jugar tan cerca de su área también resultaba peligroso, porque el dueño de casa había encontrado una sociedad explosiva entre Samaniego y Enrique, quienes se convirtieron en el eje de cada ataque.

Ante ese panorama, Pablo Miranda movió el banco y mandó a la cancha a Plastino y Villagra en lugar de Zegarra y Mussis, buscando sumar peso ofensivo y mayor dinámica en la mitad del campo. Con esos ingresos, la visita logró adelantarse algunos metros y comenzó a presionar más arriba o salir rápido de contraataque.

Cuando el reloj marcaba 29 minutos, la última línea villera quedó mal parada y el local estuvo cerca de abrir el marcador. Cantero recuperó alto, aceleró la transición ofensiva y lanzó un pase al vacío para Miño, que le ganó la espalda a Farías y, ante la salida de Akimenco, intentó definir por arriba. La pelota pegó en el travesaño y salvó al conjunto berissense

Con el paso de los minutos, al local se le hacía cada vez más difícil romper el cero, mientras que la visita empezaba a aferrarse al empate. Por eso, nuevamente Miranda modificó el esquema: a diez minutos del final salió Salinas e ingresó Machín, conformando una línea de cinco defensores con Farías, Machín, Lloyaiy, Ojeda y Cañete, apostando a sostener un punto que parecía valioso.Pero el destino tenía preparado otro desenlace.

Cuando se cumplió el tiempo reglamentario, el árbitro Maximiliano Lopez Monti adicionó siete minutos, una cifra que despertó reclamos en el banco villero. De hecho, instantes antes había sido expulsado Miranda por protestar una reanudación del juego mientras Akimenco permanecía tendido en el suelo.

En ese tramo final también hubo nuevas variantes: salieron Cañete y Melillo, mientras que ingresaron Martínez y Pontón.

Y cuando el partido parecía encaminarse al empate, llegó el golpe inesperado. A los 50 minutos, Akimenco intentó jugar largo para hacer correr segundos en campo rival, pero dejó correr demasiado la pelota y apareció la picardía de Eugenio Olivera, que le robó el balón y remató desde el borde izquierdo del área grande.

Cuando la pelota se metía junto al segundo palo, Machín y Martínez intentaron despejar, se molestaron entre sí y finalmente el lateral por izquierda terminó convirtiendo en su propio arco.

El gol desató el delirio del público local y dejó una profunda desazón en el conjunto villero, que tenía en sus manos un punto valioso y terminó regresando a Berisso con las manos vacías

Más allá de la derrota, el conjunto villero mostró pasajes de mejoría, principalmente en la primera etapa, donde logró asociarse y competir de igual a igual. Sin embargo, en el complemento retrocedió demasiado en el campo y terminó cediéndole el protagonismo al rival, que nunca dejó de insistir.

Cuando todo parecía indicar que el empate estaba asegurado, una desatención en el epílogo terminó dejando al Cele con las manos vacías y una sensación amarga por la manera en que se escapó el resultado.

Ahora, el equipo dirigido por Pablo Miranda deberá enfocarse en volver a sumar y recuperar confianza para salir de los últimos puestos de la tabla. En la próxima fecha recibirá a Argentino de Merlo, en un encuentro que todavía no tiene día ni horario confirmado

Cobertura del encuentro entre Talleres Remedios de Escalada, equipo de Celeste y Nada Más

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