Un grave episodio de violencia de género conmocionó a la localidad de Berisso, tras conocerse que una joven de 23 años fue privada de su libertad, golpeada y apuñalada por su pareja durante 48 horas.
El calvario terminó cuando el agresor la forzó a acompañarlo a cometer un hurto, momento que la víctima aprovechó para denunciar lo ocurrido.
El hecho salió a la luz en una verdulería ubicada en la intersección de las calles 57 y 155. Allí, el sospechoso sustrajo una bolsa de 50 kilos de papas y huyó del lugar. En ese instante, la joven —quien presentaba heridas visibles en el rostro y una lesión sangrante a la altura de la cintura— relató a los encargados del local que su pareja la mantenía cautiva en una vivienda de la calle 50 y 158.
Según el testimonio de la víctima, el hombre no solo la había herido con un arma blanca, sino que la obligó bajo amenaza a acompañarlo hasta el comercio para cometer el ilícito.
Alertados por el llamado al 911, efectivos del Comando de Patrullas de Berisso iniciaron un rastrillaje en la zona. Los uniformados localizaron al sospechoso justo cuando intentaba ingresar a su domicilio con la mercadería robada. Tras una breve persecución dentro de la propiedad, el joven fue reducido y la policía incautó una cuchilla, presumiblemente el arma del ataque, además de la bolsa de papas sustraída.
El caso quedó bajo la órbita de la UFI N° 3, a cargo del fiscal Petit Bosnic, y el Gabinete Técnico Operativo de la comisaría Tercera. El detenido enfrenta cargos por privación ilegal de la libertad, lesiones agravadas en el marco de violencia de género y hurto.
Respecto a la salud de la joven, fuentes médicas confirmaron que, pese a la brutalidad del ataque y los dos días de cautiverio, las heridas no revisten gravedad y se encuentra fuera de peligro.




