El Gobierno de la provincia de Buenos Aires oficializó la suspensión por tres meses del Módulo Extraordinario para la Seguridad Alimentaria (MESA), una medida que impacta directamente en la asistencia de 2 millones de alumnos bonaerenses.
La decisión, firmada por el ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque, implica una reasignación de partidas presupuestarias para intentar blindar el funcionamiento de los comedores escolares en un contexto de asfixia financiera.
Desde el Ejecutivo provincial señalaron que esta determinación es consecuencia directa del recorte de fondos por parte del Estado nacional y la profunda recesión económica.
El gobernador Axel Kicillof denunció que la Nación mantiene una deuda de 220.000 millones de pesos destinados originalmente al Servicio Alimentario Escolar (SAE). “Al mismo tiempo que provoca una crisis profunda, el gobierno nacional recorta presupuestos en áreas sensibles y se hace el distraído”, sentenció el mandatario.
El conflicto escaló en las últimas horas tras una movilización de intendentes, junto a la vicegobernadora Verónica Magario, hacia el Ministerio de Capital Humano. La comitiva no fue recibida por la ministra Sandra Pettovello, quien respondió a través de un cartel oficial instando a los jefes comunales a reclamar ante el gobernador, sugiriendo fallas en la administración provincial.
Ante la caída del programa MESA —que entregaba módulos alimentarios de unos 15.000 pesos por familia—, la Provincia anunció un incremento del 30% en el presupuesto del SAE para asegurar el desayuno, almuerzo y merienda de 2.500.000 chicos en las escuelas. Asimismo, se reforzaron en un 25% otros programas sociales como Envión y Más Vida.
La preocupación ahora se traslada a los municipios, que ya comienzan a diseñar esquemas propios de emergencia para contener la demanda social.
En distritos como Berisso, miles de familias dejan de recibir este refuerzo alimentario nacido en la pandemia, mientras la gestión bonaerense estima que sostener el programa hasta fin de año requeriría una inversión de 200.000 millones de pesos que hoy no están disponibles.




