El inicio del Torneo de Primera B no fue el esperado para Villa San Carlos, que en la primera fecha cayó por 1-0 ante Liniers en el Estadio Gennacio Sálice. El único tanto del encuentro fue convertido por Lugarzo cuando el reloj marcaba los 21 minutos de la segunda parte, sentenciando una derrota por la mínima diferencia para el conjunto de Berisso.

Tras el encuentro, el director técnico Pablo Miranda analizó el desempeño de sus dirigidos y expresó que la intención original era iniciar el certamen con el pie derecho y ante su propia gente, aunque el resultado no fue el esperado. El entrenador destacó que el equipo tuvo un buen comienzo durante los primeros 30 minutos, pero señaló que la lesión de Juan Cruz limitó la idea de juego que pretendían plasmar.


Según el análisis de Miranda, tras ese contratiempo el partido entró en un intercambio de golpes constante en el cual el rival se sintió más cómodo. A pesar de la derrota, el DT manifestó tener buenas sensaciones respecto al funcionamiento de varios de los refuerzos que llegaron para esta temporada, subrayando que la jerarquía de las nuevas incorporaciones le ha dado un plus importante al plantel.

Finalmente, el técnico concluyó con una reflexión sobre el impacto anímico de este debut fallido, afirmando que el grupo debe asimilar el golpe de la misma manera en que se disfruta un triunfo. Con este resultado, el «Villero» deberá trabajar durante la semana para ajustar detalles y buscar la recuperación en la próxima jornada del torneo.

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