Una constructora local estuvo en la expo de oil & gas más grande del país y volvió con una lectura clara, vaca muerta.
La AOG Patagonia 2026 reunió a más de 590 empresas en Neuquén con proyecciones de hasta dos millones de barriles diarios y obras de infraestructura por miles de millones de dólares. Facundo Dadin y Nahuel Paradela, de Sol Vial SA, participaron del evento, mantuvieron reuniones con actores clave del sector y cuentan lo que encontraron: un polo de demanda que el sector de la construcción no puede ignorar.
Neuquén fue durante cuatro días el centro de la industria energética argentina. Del 19 al 22 de octubre, la Argentina Oil & Gas (AOG) Patagonia 2026 reunió a más de 590 empresas en el Espacio DUAM con un mensaje que resonó en cada panel y cada pasillo de la feria: Vaca Muerta dejó de ser una promesa y entró en fase de ejecución.
Las cifras que se manejaron durante el evento marcan la dimensión del momento: producción proyectada de hasta dos millones de barriles diarios en el mediano plazo, un superávit energético que ya supera los USD 10.000 millones anuales, y obras de infraestructura de escala monumental como el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) —valuado en USD 3.000 millones— y el megaproyecto Argentina LNG respaldado por acuerdos de financiamiento internacional.
Entre los miles de asistentes de todo el país estuvieron Facundo Dadin y Nahuel Paradela, socios de Sol Vial SA, constructora de Ensenada con casi una década de trayectoria en obra pública vial, hidráulica y sanitaria. Además de recorrer la exposición, mantuvieron reuniones estratégicas con operadores, empresas de servicios y otros actores del sector. No fueron como espectadores: fueron a explorar un mercado que, desde su mirada, representa una oportunidad concreta para empresas con capacidad técnica real.

Lo que el sector de la construcción vio en Neuquén
“La escala de lo que está pasando en Vaca Muerta no tiene precedentes en la historia reciente de Argentina”, dice Dadin. “Estamos hablando de oleoductos de miles de kilómetros, de ciudades que están creciendo a una velocidad que la infraestructura no acompaña, de un sector que necesita rutas, accesos, agua, saneamiento, todo al mismo tiempo.”
Esa lectura no es solo impresión: fue uno de los ejes centrales del debate en la AOG. La feria dejó como conclusión que el salto productivo de Vaca Muerta tiene un cuello de botella estructural: la infraestructura. Localidades como Añelo —epicentro de la actividad no convencional— reciben miles de personas por año y no tienen la capacidad de servicios, urbanización y obra pública para absorber ese crecimiento. Los caminos de acceso a las áreas productivas, las redes de agua y saneamiento, la infraestructura urbana básica: todo eso tiene que construirse, y rápido.
Para Paradela, que recorrió la feria y participó de las reuniones junto a Dadin, el mensaje fue claro: “El sector energético no puede crecer sin empresas que sepan hacer obra. No es solo maquinaria pesada de perforación: es todo lo que rodea a la actividad. Y ahí hay un espacio enorme para constructoras que tienen los conocimientos, el equipamiento y los valores para trabajar en un contexto de alta exigencia como ese.”
La reconversión como estrategia
Sol Vial lleva tiempo leyendo el mercado con esa misma lógica. Cuando la obra pública nacional se contrajo drásticamente bajo el ajuste fiscal, la empresa reorientó su cartera hacia los municipios bonaerenses y consolidó una presencia activa en el interior de la provincia. Hoy trabaja en Saladillo, Las Heras, Roque Pérez y Marcos Paz, entre otros distritos, con obras viales, hidráulicas y de infraestructura urbana.
Vaca Muerta es el horizonte más ambicioso al que apuntan. “No es algo que vaya a pasar mañana”, aclara Dadin con realismo. “Pero si no empezás a entender cómo funciona ese mercado, a construir los vínculos, a conocer las reglas del juego, cuando la oportunidad aparezca ya es tarde. Por eso fuimos.”
Lo que encontraron en Neuquén fue un sector que demanda exactamente lo que Sol Vial sabe hacer, pero que también impone estándares de operación cada vez más exigentes. La industria del oil & gas requiere hoy algo que va más allá de la capacidad técnica: cumplimiento de normativas ambientales, protocolos de capacitación del personal y controles de calidad rigurosos en cada etapa de la obra. “Es algo que el sector te pide desde el primer día”, explica Dadin. “Y nosotros estamos trabajando justamente en eso: en el desarrollo e implementación de esas normativas para estar a la altura de lo que exige la industria.”
Una empresa que mira hacia adelante
Sol Vial no fue a Neuquén a cerrar contratos. Fue a aprender, a medir el terreno y a posicionarse. La empresa evalúa avanzar hacia una presencia más formal en la región —una oficina o domicilio en Neuquén— como primer paso para insertarse en la cadena de valor de la industria energética patagónica.
“Hay una Argentina que está creciendo con fuerza real, con inversión privada genuina, con proyectos de largo plazo”, resume Dadin. “Nosotros queremos ser parte de eso. Tenemos los años de experiencia, tenemos el equipamiento, tenemos el equipo. Lo que falta es dar el paso.”
La AOG Patagonia 2026 cerró con proyecciones que, si se cumplen, transformarán de manera irreversible la matriz productiva del país. Para las empresas que ya empezaron a posicionarse, el timing puede ser la diferencia entre llegar a tiempo o quedarse afuera.




