Un procedimiento policial de rutina que parecía haber terminado tras un accidente de tránsito derivó en una escena de extrema tensión y violencia en pleno Berisso. El dramático hecho ocurrió durante la tarde del domingo en inmediaciones de la concurrida Rotonda Favaloro, donde dos sujetos terminaron detenidos luego de propinarle una feroz golpiza a un efectivo policial que intentaba mantener el orden.
Todo comenzó cuando los uniformados, tras dar por finalizadas las actuaciones en el siniestro vial, advirtieron que a pocos metros se estaban desencadenando graves disturbios en el frente de una vivienda. Al acercarse para intervenir e identificar a los sospechosos, la respuesta de los involucrados fue desmedida: con furia e insultos, adoptaron una actitud sumamente hostil y se abalanzaron violentamente contra uno de los policías, propinándole múltiples golpes de puño que le provocaron heridas de diversa consideración.
Ante el descontrol de la situación, el resto del personal policial debió actuar con rapidez para neutralizar y reducir a los agresores. Tras una intensa maniobra en el lugar, ambos atacantes fueron finalmente alojados en la comisaría local.
Sin embargo, el verdadero trasfondo del ataque salió a la luz al ingresar los datos de los aprehendidos en el sistema informático. Allí se confirmó que el mayor de ellos, de 33 años, arrastraba una pesada cuenta pendiente con la Ley: sobre él pesaba un pedido de captura activo desde febrero de 2026 por el delito de «Hurto en grado de tentativa», solicitado por el Juzgado Correccional N° 2 de La Plata. Su cómplice resultó ser un adolescente de apenas 17 años.
El caso desató de inmediato la intervención de la Justicia. Desde la UFI N° 15 se ordenó que el delincuente mayor de edad permanezca tras las rejas a la espera de ser trasladado a los tribunales. Por su parte, la UFI N° 02 del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil dispuso la liberación del menor y su entrega a los padres, no sin antes notificar formalmente la causa en su contra y dar intervención al Servicio Local de Niñez y Adolescencia. Un domingo caluroso que por poco no terminó en una tragedia mayor para la fuerza policial.




