La sensación de desprotección y la indignación alcanzaron su punto máximo en el Barrio Banco Provincia. Lo que antes era considerado una zona tranquila hoy se ha transformado en un territorio liberado para la delincuencia, donde los malvivientes operan con impunidad ante la total falta de prevención policial y de patrullaje efectivo en la zona.

El último hecho ocurrió durante las últimas horas en la intersección de calle 175 y 33, donde las cámaras de seguridad registraron el accionar de un delincuente. Con una impunidad pasmosa y a cara descubierta —cubierto apenas por una capucha—, el sospechoso caminó por el frente del domicilio, trepó por la reja hacia el balcón de la propiedad y se tomó varios minutos para sustraer una bicicleta, para luego volver a descender con el rodado a cuestas y huir pedaleando.

Lo más alarmante del caso no es solo la modalidad del delincuente, sino la frecuencia y la impunidad con la que operan en la misma zona. A pocas horas de este hecho, a tan solo una cuadra de distancia, en la calle 174 entre 32 y 33, se registró otro episodio delictivo de características similares.

Los vecinos, cansados de ser blanco habitual de la delincuencia, manifestaron su enfado e impotencia ante la falta de respuestas por parte de las autoridades municipales y de las Fuerzas de Seguridad. Exigen medidas urgentes, mayor presencia de patrulleros y controles concretos para frenar una seguidilla de robos que parece no tener fin y que deja en evidencia la ausencia estatal en el distrito.

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