Una grave situación de violencia en el ámbito público vuelve a poner bajo la lupa el funcionamiento interno de la Municipalidad de Berisso. El vertiginoso incremento de la conflictividad y el abuso de poder en las dependencias comunales ha quedado expuesto, una vez más, a través de reclamos institucionales de extrema gravedad, los cuales evidencian cómo el maltrato hacia el personal municipal se ha convertido en una práctica sistemática e intolerable.
La gravedad de las agresiones consta formalmente en una nota ingresada por mesa de entradas dirigida al Intendente Municipal, así como también en un pronunciamiento emitido en el mismo sentido por el Sindicato de Trabajadores Municipales de Berisso. Ambas presentaciones exponen un escenario alarmante de hostigamiento, destrato permanente, expresiones verbales altamente ofensivas y posturas intimidatorias dirigidas a amedrentar a un agente comunal, creando un entorno de trabajo invadido por la hostilidad y el sometimiento.
La agresividad de los hechos denunciados habría alcanzado límites inaceptables cuando al trabajador municipal se le impidió de manera intempestiva e injustificada el libre ingreso a su puesto de trabajo de todos los días. Tras este arbitrario bloqueo físico, la respuesta oficial lejos estuvo de resguardar los derechos del damnificado: la víctima fue sometida a una fuerte presión para ser forzada a tomar licencias no deseadas y, ante su negativa a ceder frente a semejante imposición unilateral, se disponía su traslado fuera del área.
Esta seguidilla de acciones represivas —que culminó con notificaciones para poner al empleado a disposición de Recursos Humanos como evidente represalia— expone una metodología violenta basada en la coerción, el castigo y el atropello a la dignidad del trabajador. Impedir el acceso a la oficina, agredir verbalmente e imponer desplazamientos forzados representa un nivel de agresividad y arbitrariedad institucional que vulnera abiertamente los derechos laborales más elementales.
Tanto los reclamos del gremio como los escritos presentados ante la Intendencia exigen una intervención urgente que ponga fin de inmediato a esta red de persecución y violencia en el Ejecutivo municipal.




