En la mañana de este viernes 24 de julio, los estudios de Radio Sur vivieron un momento cargado de emoción y memoria durante la emisión del programa Infoberisso. En la mesa de trabajo volvió a sentarse el deportista berissense Lautaro «El Flama» Flamini, referente del Taekwon-Do ITF, múltiple medallista y orgullo de la ciudad.
Exactamente diez años atrás, en ese mismo estudio y frente al mismo micrófono, un joven e ilusionado Flamini relataba cómo encaraba los días previos a lo que sería su primer gran desafío internacional: el Mundial de Inglaterra. Hoy, a una década de aquel hito inicial, «El Flama» pisó nuevamente el piso radial, no solo como una promesa cumplida, sino como un consolidado campeón del mundo que se alista para vestir una vez más los colores de la Selección Argentina.
La trayectoria del atleta formado bajo la tutela del Sabonim Aníbal Fernández es el reflejo de la perseverancia. Tras su experiencia en territorio británico, su carrera sumó páginas imborrables, pasando por Holanda en Ámsterdam 2022, donde se consagró campeón del mundo con el seleccionado nacional de lucha por equipos y obtuvo valiosas preseas en las categorías de lucha individual y formas.
Más recientemente, en el Mundial de Barcelona 2025, tuvo un desempeño arrollador al cosechar cuatro medallas doradas por equipos en Formas, Rotura de Poder, Rotura de Habilidad y Lucha, sumando además medallas doradas y plateadas en el plano individual. Ahora, el próximo horizonte del campeón es el 2026 ITF Open, certamen internacional que se disputará el 15 y 16 de agosto en Suzhou, China.
Durante la entrevista, Flamini abordó la faceta menos visible del deportista de alto rendimiento en la Argentina. Sostener la bandera en lo más alto de los podios mundiales exige un nivel de disciplina implacable, con entrenamientos en múltiples turnos diarios, una conducta nutricional estricta y una preparación física y mental sin descanso.
Sin embargo, para el atleta amateur, la competencia más exigente suele darse fuera del tapiz. Flamini reflexionó al aire sobre cómo los atletas de nuestro país libran dos batallas paralelas: la estrictamente deportiva y la de conseguir de forma independiente los recursos financieros para poder viajar y estar presentes en las competencias.
El momento más conmovedor de la mañana llegó al recordar el sostén familiar y los incontables sacrificios cotidianos que han marcado su carrera. Con la voz quebrada por la emoción, Flamini repasó aquellos festejos de cumpleaños a los que no pudo asistir por estar entrenando, las horas robadas al descanso y la permanente predisposición de su entorno para salir a buscar financiamiento contra reloj.
Está vez y una vez más, para saldar los elevados costos de pasajes y logística hacia el continente asiático, el equipo de Lautaro volvió a apelar a la solidaridad y al trabajo comunitario que lo caracteriza, lanzando la campaña «Cada pizza vendida es dar un paso más para representar a nuestro país», ofreciendo una promoción especial de dos pizzas (una muzzarella y una especial) por $15.000.
Con la humildad de los grandes y el respaldo indiscutido de su comunidad, Lautaro Flamini continúa su puesta a punto para representar a Berisso y a toda la Argentina en tierras chinas, demostrando que detrás de cada medalla dorada hay un esfuerzo colectivo que vale tanto como el oro.




