Un impactante desenlace tuvo el operativo de búsqueda de Florencia Arroyo, la mujer de 31 años que había desaparecido en la ciudad balnearia de Mar del Plata. Tras casi setenta y dos horas de extrema angustia familiar y una fuerte movilización en las redes sociales, la mujer fue localizada en la ciudad de Berisso durante las últimas horas del jueves, marcando un sorpresivo giro geográfico en el caso.
Arroyo había sido vista por última vez el martes en las inmediaciones de la zona de Libertad y Marconi, cerca de la plaza Revolución de Mayo en Mar del Plata. Al perderse todo rastro y comunicación con ella, sus allegados iniciaron una desesperada campaña solidaria. Sin embargo, nadie preveía que la joven se trasladaría de forma imprevista a más de 350 kilómetros de su punto de origen.
La ciudad de Berisso se convirtió en el escenario central del hallazgo y resguardo de Florencia. Tras ser divisada en la vía pública con signos evidentes de desorientación temporoespacial, se activaron de inmediato los protocolos correspondientes. Con la colaboración coordinada de la policía local de Mar del Plata y las fuerzas de seguridad de Berisso, se logró intervenir eficazmente para ponerla a salvo, procediendo a su retención preventiva con fines médicos.
Actualmente, Florencia permanece internada bajo observación en el hospital de Berisso, donde profesionales de la salud evalúan su estado físico y psicológico tras los días de desaparición. El rol de la comunidad berissense y del personal sanitario local ha sido calificado como crucial para garantizar la integridad de la joven en un cuadro de vulnerabilidad inicial.
La madre de la joven, visiblemente conmovida y en tránsito desde La Plata para reencontrarse con su hija, brindó precisiones sobre la compleja situación emocional y administrativa que atraviesan debido a la mayoría de edad de Florencia. Explicó que, con el apoyo de la policía local de Mar del Plata, logró que la tengan retenida en el hospital de Berisso, pero debido a que ella es mayor de edad no le permiten intervenir demasiado. Agregó que aún no sabe cómo la va a encontrar físicamente.
A pesar del desconcierto sobre los motivos que llevaron a Arroyo hasta la localidad ribereña, el desenlace es sumamente positivo. La familia hizo público su profundo agradecimiento a toda la ciudadanía, enfatizando que la difusión masiva en plataformas digitales por parte de personas que ni siquiera la conocen fue el motor fundamental para dar con su paradero y posibilitar este final feliz.




