En un fulminante e imprevisto operativo cerrojo en las calles de Berisso, la policía bonaerense logró capturar a Ramiro Martín Castro, el escurridizo delincuente de 21 años que en 2024 rompió los límites de su reclusión hogareña y desapareció del radar de los tribunales tras haber sido condenado por un violento robo calificado.
El escandaloso historial de impunidad del joven delincuente llegó a su fin este martes gracias a un seguimiento de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) de La Plata.
El prófugo, que arrastraba una condena firme de tres años de prisión dictada en agosto de 2023 por el Juzgado de Responsabilidad Penal Juvenil Número 1, había recibido el polémico beneficio de cumplir su pena en la tranquilidad de su vivienda, ubicada en la calle 125 entre 86 y 87 de la localidad de Berisso. Sin embargo, apenas unos meses después, en enero de 2024, decidió burlarse abiertamente de las autoridades judiciales, quebrantar la medida de seguridad y escapar sin dejar rastro.
Durante más de dos largos años, Castro logró camuflarse en la clandestinidad de la región y esquivar cada uno de los controles policiales con una alarmante facilidad. No obstante, las andanzas del prófugo terminaron de manera abrupta mientras caminaba tranquilamente por la intersección de las calles 127 y 73.
Agentes encubiertos de la DDI, que ya le seguían los pasos tras detectar movimientos sospechosos en sus zonas de influencia habituales, lo interceptaron de sorpresa en la vía pública. Al verse completamente rodeado y constatar que su identidad ya no podía ser ocultada, el malviviente no tuvo más remedio que entregarse de forma inmediata y pacífica ante la mirada atónita de los vecinos del barrio.
Tras concretarse la exitosa detención, los uniformados notificaron de inmediato al Ministerio Público Fiscal, que avaló de forma unánime el procedimiento de las fuerzas de seguridad y dispuso el traslado urgente del detenido.
Ahora, la situación de Castro es sumamente crítica: tras haber desperdiciado el beneficio del arresto domiciliario, deberá ser alojado tras las rejas de una celda común para purgar el resto de su condena original por robo a mano armada, sumando además nuevos cargos penales que sepultarán de forma definitiva cualquier futura solicitud de libertad.




