Distintos sectores de la producción local expresan su preocupación por la crisis y la dificultosa relación con el municipio
Los productores de Berisso, reconocen que la relación con las autoridades municipales, atraviesa un momento de tensión. Luego que el último fin de semana se perpetraron un robo en el mercado de la ribera, distintos representantes manifestaron su posición. En una entrevista radial, una de las damnificadas aseguro:
» Sabemos que nos quieren volar de allí, está todo muy podrido. Hace más de un año que nos vienen bombardeando y el éxito que tenemos a alguien le está molestando.Desde hace un tiempo, sorpresivamente nos atacan en redes sociales con cuentas falsas desprestigiando los productos. Por parte del municipio, nunca logramos que nos pongan en el calendario y cada vez que abrimos las puertas nos meten un evento en el parque cívico.»
A esto se suma la polémica sobre la BOB CAT, una máquina imprescindible que fue comprada para los productores con un subsidio. El secretario de obras y servicios públicos se » apoderó» de la misma y se negaba a devolverla, poniendo en riesgo gran parte de la producción. luego de hacerse público, con acusaciones cruzadas, los emprendedores lograron recuperarla aunque en pésimas condiciones de uso.
Distintos funcionarios municipales aseguran que tras los reclamos existe una intencionalidad política y no dudaron en llamar al mercado » nido Kirchnerista«.
Por su parte los productores cerveceros, oportunamente mostraron su malestar ante la actitud del ejecutivo de propiciar fiestas foráneas en detrimento de las locales. Aunque se intentó minimizar, el conflicto existió. Ante la crisis que atraviesa la economía Argentina y la sinuosa relación con el estado, la asociación de cerveceros de Berisso instó a la unión de los emprendedores locales.
Los productores ribereños además, padecen una ola de inseguridad creciente. Varias casas incendiadas y el robo de sus herramientas de trabajo, suman dificultades y tensan la relación ante la pasividad estatal. La venta de grandes extensiones de tierras aptas para la producción, destinadas a emprendimientos inmobiliarios, pone en riesgo centenares de puestos de trabajo sustentable. El corrimiento de la frontera productiva amerita la intervención de todos los poderes del estado. Pocos ven la real dimensión e importancia económica, social y de desarrollo que brinda la actividad.