La región de La Plata, Berisso y Ensenada atraviesa una jornada de fuerte malestar social y ambiental tras una serie de denuncias vecinales registradas durante la última noche. Habitantes de las tres localidades reportaron la presencia de olores nauseabundos y emanaciones gaseosas provenientes de la zona de la Destilería YPF, situación que coincide con la difusión de un alarmante informe del Conicet y la organización Climate Trace.

El documento identifica al Gran La Plata como uno de los principales focos de emisión de gases de efecto invernadero en Argentina, poniendo nuevamente bajo la lupa el impacto del Polo Petroquímico en la calidad de vida de la población.

El Centro de Investigaciones del Medio Ambiente (CIM), integrado por expertos del Conicet y la Universidad Nacional de La Plata, advirtió que los altos niveles de contaminación detectados en los relevamientos satelitales globales se corresponden con los estudios locales realizados en el aire de la zona. Andrés Porta, director del CIM, señaló que la problemática es compleja y combina la actividad industrial con el crecimiento desmedido del parque automotor y la gestión deficiente de los residuos sólidos urbanos. Según el especialista, el sector industrial y el tránsito vehicular son los mayores responsables de la emisión de dióxido de carbono y otros compuestos perjudiciales para la salud que resultan difíciles de revertir o controlar.

La situación se vuelve crítica ante la percepción de los vecinos, quienes asocian los olores detectados con fallas o excesos en las emanaciones de la planta industrial. Desde el ámbito científico explicaron que, si bien algunos gases de efecto invernadero como el metano no son necesariamente tóxicos, existen otros «contaminantes criterio», como el dióxido de azufre y el monóxido de carbono, cuyo monitoreo es esencial debido a su impacto directo en el organismo humano. El informe destaca que, más allá de los controles de la Verificación Técnica Vehicular para los automóviles, no existe una supervisión lo suficientemente rigurosa sobre las emisiones del polo industrial que garantice la seguridad ambiental.

Este nuevo episodio de emanaciones gaseosas reaviva el debate sobre la convivencia entre las zonas residenciales y el complejo petroquímico más grande del país.

Mientras los vecinos exigen respuestas oficiales y medidas urgentes para mitigar la contaminación atmosférica, el estudio ambiental subraya que la región se encuentra en un escenario de vulnerabilidad creciente. La acumulación de gases y la recurrencia de olores intensos en las últimas horas han puesto en alerta a las comunidades de Berisso y Ensenada, que demandan un plan de monitoreo transparente y eficiente para proteger la salud pública y el entorno natural.

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